
De muchos es sabido lo que me gusta el arroz. Ya sea en dulce o en salado, me gusta mucho (a veces más como acompañamiento que las mismas patatas, y mira que las patatas gallegas son las mejores del mundo).
Los risotto son de esos platos fáciles, sencillos, que haces enseguida y que te dejan como una gran anfitriona. Porque es difícil encontrar a alguien que no le guste y además porque podemos hacerlo de casi todo: sencillo, a la milanesa, con setas, con mariscos, con carne, con verduras,.... .
Hoy de mariscos y estaba espectacular. Andaba yo con poco tiempo para hacer la comida, con la agenda a tope y con pocas ganas de pasarme mucho tiempo en la cocina. Más que nada porque tiempo era precisamente lo que no tenía. Así que abrí la nevera y ví los berberechos, los langostinos frescos y unos mejillones ya cocidos que habían quedado del plato rico de spaghetti con ellos y me puse con el risotto a las 14:15 y a las 14:45 ya estaba comiéndolo.
Como os comentaba que tiempo no tenía, no pude hacer el paso a paso, pero os lo voy a contar como si lo hubiera hecho.
INGREDIENTES: Los risotto son de esos platos fáciles, sencillos, que haces enseguida y que te dejan como una gran anfitriona. Porque es difícil encontrar a alguien que no le guste y además porque podemos hacerlo de casi todo: sencillo, a la milanesa, con setas, con mariscos, con carne, con verduras,.... .
Hoy de mariscos y estaba espectacular. Andaba yo con poco tiempo para hacer la comida, con la agenda a tope y con pocas ganas de pasarme mucho tiempo en la cocina. Más que nada porque tiempo era precisamente lo que no tenía. Así que abrí la nevera y ví los berberechos, los langostinos frescos y unos mejillones ya cocidos que habían quedado del plato rico de spaghetti con ellos y me puse con el risotto a las 14:15 y a las 14:45 ya estaba comiéndolo.
Como os comentaba que tiempo no tenía, no pude hacer el paso a paso, pero os lo voy a contar como si lo hubiera hecho.
En este caso mío fue todo a ojo, sin medidas ni nada. Sólo hay que ir viendo lo que nos pide la cazuela. Yo usé:
- Aceite
- 2 dientes de ajo picado
- 50 gr de cebolla picada
- 50 gr de pimiento rojo cortado en brunoisse
- 1 tazón de arroz Arborio de la marca De Cecco
- 1 puñado de langostinos crudos sin cabeza ni cáscara
- Mejillones cocidos
- Berberechos crudos
- 1 chorrito de vino blanco seco
- Caldo de pescado (hecho con unos huesos de rape y las cabezas y cáscaras de los langostinos)
- Azafrán en hebra
- 1 chorrito de nata líquida
- Un poco de queso Parmeggiano
ELABORACIÓN:
- En una cazuela con un chorro de aceite rustrí el ajo picado, la cebolla y el pimiento rojo. A continuación, añadí el arroz. Removí bien para que se pusiera brillante con la grasa. Añadí los langostinos y el vino blanco.
- Esperé a que evaporara y empecé a añadir el caldo de pescado bien colado. Este paso se debe de ir haciendo a los pocos y sin cesar de remover para que el arroz suelte todo el almidón. Váis agregando más caldo cuando haya absorbido el anterior.
- Agregad el azafrán y salad pero con mucho cuidado. Yo le iba a echar los berberechos sin abrir, y ya sabemos que son fuente de sal. Así que suprimí echársela y no me arrepiento nada.
- Cuando vemos que el arroz empieza a estar caldosito, entero pero cremoso, añadimos los berberechos bien lavados y los mejillones que ya estaban cocidos y algo más de caldo.
- ¿Cómo sabes que el arroz ya está?. Bueno, pues normalmente tarda de 18 a 20 minutos. O podéis coger un grano, partirlo a la mitad, y se debe de ver una especie de filamento blanquecino por el medio.
- En este momento agregamos la nata líquida, removemos la tartera para que se integre. Dejamos que hierva la nata un poco y fuera del fuego le añadimos el queso rallado en el momento.
- Aquí hay versiones para todo. Se dice que en los risottos de pescado no se suele echar Parmeggiano. Lo cierto es que la cremosidad que le da apetece siempre.
- Retiramos y servimos de inmediato espolvoreando un poco de cebollino o perejil.





