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lunes, 21 de marzo de 2011

PRIMER PREMIO EN EL CONCURSO DE RECETAS CASERAS DE ARROZ DEL REST. CANEY






Bueno, pues dentro de mi faceta "concursera", he participado en el Primer Concurso de Recetas Caseras de Arroz, organizado por el Restaurante Caney. La verdad que lo hice, como casi siempre y por culpa del poco tiempo que tengo, a última hora y a todo correr. Presenté una receta de un arroz cremoso de mariscos, que ya publiqué y, que en casa se hace casi todas las semanas porque gusta mucho y da poco trabajo si se tienen todos los ingredientes.







Volvamos al concurso. Entre el jefe de sala, José Manuel Lorenzo y Pedro Lestón, jefe de cocina del Caney decidieron que la mía era la ganadora. Así que pudimos disfrutar de una cena para dos con un menú completo preparado por Pedro y que anticipo, nos encantó.

Iniciamos con un plato de cocina internacional como es el sushi. Rico, variado, pero que no fue lo que más me gustó o impresionó. Estaba bien realizado, con productos locales. Correcto.



A continuación, llegó el espectacular Arroz Bajamar. Un arroz Venere Rojo con mariscos y crustáceos de bajamar. Percebes, almejas, berberechos, mejillón, cigala, codium y copos de atún deshidratados que en perfecta armonía nos dió la sensación de estar tomando un bocado de mar. Punto de cocción perfecto y arriesgada precisión de sal en un plato lleno de ingredientes que la aportan por sí solos. Conseguir el justo punto de sal nos comentaba Pedro había sido una tarea laboriosa. Pero conseguida, añado yo.



Este arroz de la variedad Venere rojo, se caracteriza por necesitar una hidratación previa para que su cáscara no se abra demasiado. Es un arroz de grano largo y cocción lenta y larga (creo que más de una hora a una temperatura no superior a los 85º). Tiene una absorción importante y por eso para platos con alimentos que suelten bastante agua es ideal.

Debo decir que Pedro comentó que mi receta se acercaba a la suya. Yo encantada de oirlo, pero debo confesar que mi ego me deja ver que la técnica, la variedad de arroz o la combinación de ingredientes superan en creces a mi modesto risotto. Prueba de su éxito es que ha sido uno de los arroces que más ha gustado durante la Semana Gastronómica del Arroz. El punto "simpático" corría a cargo de los copos de atún deshidratados que al entrar en contacto con la temperatura ambiente, hacía que se movieran como si en el mismo fondo marino estuviéramos rodeados de anémonas y especies varias (a más de uno le impresionó pensando que había algún bicho vivo en el plato). Parecían estar bailando al son del mar ,aunque suene cursi decirlo.



Estaba yo más que satisfecha con el anterior cuando llegó el risotto de hongos con foie. Debo confesar que antes de acudir al Caney, había mirado su web y su carta y al ver este plato, decidí que si me dejaban elegir sería el que pediría. Es una mirada al fallecido Santi Santamaría, a quien Pedro consideraba no sólo un magnífico cocinero sino un colega con el que compartía mucha de la filosofía de entender este mundo de la restauración. Entender la cocina como "una labor artesana, cuyo objetivo es la satisfacción del cliente (...) no la experimentación con él". La verdad que no le falta razón en la entrada que escribió en su blog con motivo del fallecimiento del gran Santamaría.





El risotto, con la variedad Arborio ligado con queso parmesano y setas de temporada coronado con medallón de foie, estaba impresionante. Carlos comentó que era pasar de un extremo al otro. De habernos tragado un bocado de mar a tener ahora todo el sabor de la tierra en las setas tempranas tan aromáticas con el foie y la trufa. Excepcional.


Y llegó el postre, y yo pensaba que iba a ser la primera vez que pasaría de él. Ni Carlos se lo creyó. Normal!!. Pero un menú de noche como el nuestro era un ataque a las reservas.......Llegó y no sólo me lo tomé todo sino que me hubiera tomado uno más, jaja. Soy dulcera sí. Se tiene que notar. Pero este Helado de Arroz con leche, espuma de expresso y bizcocho de chocolate eran el broche de oro de este premio/noche/menú y no se podía rechazar. No, no.




El helado se agradecía para limpiar y refrescar tras el foie, la espuma de expresso umm, el bizcocho lo más flojo a mi parecer (tampoco era lo más importante del plato en sí). Canela, limón, arroz con leche, expresso, cacao. Buff, insuperable.



Para resumir os diré que la Experiencia de este menú de Premio ha sido muy disfrutada. Unas propuestas completas: arroz internacional, arroz del mar, arroz de la tierra, arroz fresco. Todo un recorrido por las recetas tradicionales, arroces del momento y arroces dulces que Pedro Lestón ha sabido interpretar con su honestidad y defender con sus elaboraciones.




Para todos los interesados en participar de las Semanas Gastronómicas del Caney, podéis pasar por su página web para ver el calendario, pero os adelanto que en Abril estará dedicada al Bacalao y se intuye que será tan o más interesante que ésta.




Y los que queráis conocer a Pedro, os invito a visitar su blog en el que además se muestra generoso y comparte alguna que otra receta con todos. En su descripción, se define como un defensor del producto local, enemigo de las técnicas que eliminan la personalidad del producto original y un cocinero honesto. Añado yo, que la tradición en la cocina o la cocina tradicional es de la que beben las modernas y las llamadas tecnoemocionales, pero ojo, ya estamos siendo muchos a los que nos gusta que nos den de comer, no que nos hagan magia con una patata, un huevo y un emulgente.


Agradecer al Restaurante Caney y al Grupo Araguaney este premio y, el trato recibido tanto por el personal de sala como por el propio Pedro Lestón, quien nos sorprendió con su última creación, todavía no incorporada a la carta, en la que marida las temperaturas de la manzana con un cruce delicioso entre la compota y el helado.

Os animo a que visitéis el Caney tanto en su concepto Tapas como en el propio restaurante Caney.


En el siguiente enlace podéis ver la receta del Helado de Arroz con leche con espuma de expresso en el minutaje 01:26.

agalega.info - Videos das noticias dos informativos da TVG

domingo, 6 de febrero de 2011

RISOTTO DE MARISCO




De muchos es sabido lo que me gusta el arroz. Ya sea en dulce o en salado, me gusta mucho (a veces más como acompañamiento que las mismas patatas, y mira que las patatas gallegas son las mejores del mundo).


Los risotto son de esos platos fáciles, sencillos, que haces enseguida y que te dejan como una gran anfitriona. Porque es difícil encontrar a alguien que no le guste y además porque podemos hacerlo de casi todo: sencillo, a la milanesa, con setas, con mariscos, con carne, con verduras,.... .


Hoy de mariscos y estaba espectacular. Andaba yo con poco tiempo para hacer la comida, con la agenda a tope y con pocas ganas de pasarme mucho tiempo en la cocina. Más que nada porque tiempo era precisamente lo que no tenía. Así que abrí la nevera y ví los berberechos, los langostinos frescos y unos mejillones ya cocidos que habían quedado del plato rico de spaghetti con ellos y me puse con el risotto a las 14:15 y a las 14:45 ya estaba comiéndolo.



Como os comentaba que tiempo no tenía, no pude hacer el paso a paso, pero os lo voy a contar como si lo hubiera hecho.



INGREDIENTES:


En este caso mío fue todo a ojo, sin medidas ni nada. Sólo hay que ir viendo lo que nos pide la cazuela. Yo usé:


  • Aceite
  • 2 dientes de ajo picado
  • 50 gr de cebolla picada
  • 50 gr de pimiento rojo cortado en brunoisse
  • 1 tazón de arroz Arborio de la marca De Cecco
  • 1 puñado de langostinos crudos sin cabeza ni cáscara
  • Mejillones cocidos
  • Berberechos crudos
  • 1 chorrito de vino blanco seco
  • Caldo de pescado (hecho con unos huesos de rape y las cabezas y cáscaras de los langostinos)
  • Azafrán en hebra
  • 1 chorrito de nata líquida
  • Un poco de queso Parmeggiano

ELABORACIÓN:


  • En una cazuela con un chorro de aceite rustrí el ajo picado, la cebolla y el pimiento rojo. A continuación, añadí el arroz. Removí bien para que se pusiera brillante con la grasa. Añadí los langostinos y el vino blanco.

  • Esperé a que evaporara y empecé a añadir el caldo de pescado bien colado. Este paso se debe de ir haciendo a los pocos y sin cesar de remover para que el arroz suelte todo el almidón. Váis agregando más caldo cuando haya absorbido el anterior.

  • Agregad el azafrán y salad pero con mucho cuidado. Yo le iba a echar los berberechos sin abrir, y ya sabemos que son fuente de sal. Así que suprimí echársela y no me arrepiento nada.

  • Cuando vemos que el arroz empieza a estar caldosito, entero pero cremoso, añadimos los berberechos bien lavados y los mejillones que ya estaban cocidos y algo más de caldo.

  • ¿Cómo sabes que el arroz ya está?. Bueno, pues normalmente tarda de 18 a 20 minutos. O podéis coger un grano, partirlo a la mitad, y se debe de ver una especie de filamento blanquecino por el medio.

  • En este momento agregamos la nata líquida, removemos la tartera para que se integre. Dejamos que hierva la nata un poco y fuera del fuego le añadimos el queso rallado en el momento.

  • Aquí hay versiones para todo. Se dice que en los risottos de pescado no se suele echar Parmeggiano. Lo cierto es que la cremosidad que le da apetece siempre.

  • Retiramos y servimos de inmediato espolvoreando un poco de cebollino o perejil.


martes, 28 de diciembre de 2010

SPAGHETTI CON MEJILLONES





Como os había comentado en la entrada anterior, Anna Mayer me enseñó a hacer algunos platos italianos con producto gallego que, no por ser fáciles, dejan de sorprender en resultado. Y estos spaghetti con mejillones es uno de ellos.




De todos es sabido que en casa los mejillones levantan pasiones y, al menos una vez a la semana, entran. Ya sea en forma de croquetas, al vapor, en vinagreta o con pasta. Para nosotros no son simplemente un marisco de verano, como he oído decir por ahí, sino que es puro mar en cualquier época del año.

Y no me da pereza ninguna limpiarlos tampoco, como he oído recientemente (me comentaban "qué buena gana tienes de ponerte a limpiarlos, cocerlos y enfriarlos, teniéndolos congelados ya cocidos"). Pues sí, los hay, pero teniendo la opción de cogerlos frescos y gallegos, ni me planteo la opción de la señora cómoda que me hizo tal recomendación.





Vamos allá con este plato de pasta que sin duda, fácil, cómodo y rápido se convierte en una propuesta a la que pocos dicen que no y muchos optan por repetir.


INGREDIENTES:




  • 2 dientes de ajo
  • Aceite
  • 1 kg mejillones limpios
  • 1/2 kg de spaghetti
  • 1/2 kg de tomates enteros pelados en lata
  • Perejil, Pimienta, Sal, Agua (para cocer la pasta)


ELABORACIÓN:


  • En una cazuela ponemos con un poco de aceite los ajos laminados.



  • Una vez hayan tomado color añadimos el contenido de las latas de tomate, reservando un poco del líquido para rectificar más adelante.



  • Revolvemos de vez en cuando para que se vaya haciendo la salsa de tomate.




  • Cuando el tomate esté listo abrimos un poco los mejillones (previamente los hemos limpiado) con ayuda de una puntilla y los añadimos a la salsa para que se terminen de abrir y suelten su agüita rica de las Rías Gallegas.



  • Los dejamos que abran y agregamos la pasta que hemos cocido al dente en recipiente aparte sólo con agua y sal. Se terminarán de hacer en la salsa.



  • Dejamos que los spaghetti terminen de hacerse (unos 2 minutos) y servimos espolvoreados de perejil y pimienta.




  • Emplatamos a gusto y listo.

Os aseguro que os pedirán que los repitáis más veces. Como veis los mejillones gallegos tienen un tamaño importante. Si las conchas os entorpecen en la cazuela, haced como yo, retiramos una de ellas y dejamos sólo la que contiene el mejillón.


sábado, 18 de diciembre de 2010

TALLER DE COCINA ITALIANA CASERA CON MEJILLÓN: ANNA MAYER EN BOIRO

Madre mía! Acabo de darme cuenta que este blog no se actualiza desde octubre. Me da hasta vergüenza decirlo, pero ya sabemos que el dulce tira más y parece que le he dedicado más tiempo. Sorry!!!





Y claro, desde octubre tengo pendientes en mi bandeja tropecientas fotos que procesar y alguna que otra receta que subir. Así que voy a ir actualizando antes de que acabe el año, que como quien no quiere la cosa, está a puntito.



Y empiezo donde cronológicamente lo dejé. Allá por finales de octubre acudía a Abanqueiro (Boiro- A Coruña) para asistir a este taller de Cocina Italiana Casera con Mejillón impartido por Anna Mayer dentro del Programa de desestacionalización de dicho producto, organizado por el Concello de Boiro donde son expertos y tienen uno de los mejores mejillones del mundo.

El taller tuvo lugar, como decía, en el Centro Social de Abanqueiro y hasta allí fui a aprender un montón de Anna.




Anna nos propuso un menú increíble. Decir que a mi los mejillones casi que me gustan hasta crudos. No hay bocado con más sabor a mar que el de ellos. Y en casa ya sabéis que más de lo mismo. Somos mejillohónicos.




Como os decía, Anna nos presentó tres platos que fueron la admiración del respetables: una Zuppa di Cozze alla Tarantina (Sopa de mejillones), Pasta con le Cozze (pasta con mejillones) y Tiella di riso alla Barese (Cazuela de arroz).
Fue este un taller de los más interactivo. Desde el primer momento, Anna repartió tareas a cada mesa. Así, unos cortaban el pan, otros el queso, otros las cebollas, se pelaban las patatas, etc. Todos organizados y atendiendo las maravillosas explicaciones. Y digo maravillosas por no decir que descubrí que todo lo que hacía con la pasta yo, estaba errado.



Pues sí, que nada de aceite al cocerla, que hacerla en el momento...un manual de "lo que los españoles hacemos diferente de los italianos al respecto y pensamos que lo hacemos bien". Incluso el elegir la pasta.




Comenzamos con la Tiella que es una Cazuela de Arroz muy particular. Nunca había visto semejante cosa, patatas con arroz. Se trata de intercalar una serie de ingredientes como cebollas, ajo, tomates, pecorino, patatas en rodajas, arroz y mejillones, más tomate y más pecorino y patatas. Todo al horno y en unos 60 minutos listo. Lo cierto es que estaba ansiosa por ver el resultado.



A continuación seguimos por aquello del tiempo con la Zuppa di Cozze alla Tarantina. Una riquísima y muy sencilla Sopa de Mejillones que supo a poco. Y es que claro, con el mejillón de Boiro todo sale rico.





Terminamos con la Pasta con le Cozze (unos spaghetti con mejillones) que fueron los que me enseñaron a cortar la cocción de la pasta en el último momento, etc. Tan ricos, sencillos y estupendos que serán los protagonistas de mi próxima entrada.





Decir que el taller contó también con un maridaje con vinos italianos seleccionados por Xoan Cannas y cuya cata corrió a cargo del polifacético Pepe Ferrer, que lo hizo tan bien que incluso llegamos al summun reconociendo que alguno que otro caldo recordaba en aroma a las algas que descansan en la arena de las playas de Boiro, jaja. Un crack Pepe!!







Y, como dentro de la variedad está el gusto, allí mismo bloggers como Cristina-Garbancita de I +D en mi Cocina, Mercedes y David de La Aprendiz de Chef, Carmen de Guisándome la Vida, Lili de Cocina de Color Lila y cómo no, Jorge Guitián de Diario de un Gourmet de Provincias, alma mater de este programa de Talleres realizados en Boiro.



(foto de David para La Aprendiz de Chef)



Agradecer a Amalia, técnica de Turismo de Boiro, las facilidades para asistir no sólo a este sino a todos los talleres y al alcalde de Boiro por su buen humor y participación. Como véis no se separó ni un momento del fogón.


sábado, 8 de mayo de 2010

MEJILLONES REBOZADOS




Los mejillones son un placer que los gallegos podemos disfrutar como "algo nuestro"porque para eso el 90% de la producción nacional sale de nuestras bateas. Llenos de alto valor proteico y bajos en colesterol, así como con un contenido en grasas casi nulo, se convierte en un molusco al que todos podemos acceder debido a su precio asequible y a su provisión durante todo el año.



Para mi, hablar de mejillones es volver a mis veranos en Aguiño (donde el pulpo era el rey) y las escapadas a Ribeira para tomar mejillones en los bares que estaban en frente del puerto, y de los que ahora sólo queda uno. Hablar de mejillones es hablar de mar puro, junto con los berberechos creo que son los moluscos bivalvos que más sabor a mar aportan y también los que más versátiles resultan en la cocina. Tanto sean abiertos al vapor con unas gotas de limón, en escabeche, a la Villeroy, en vinagreta, en empanada, empanadillas, croquetas, etc. me fascinan y es raro el fin de semana que no hay en la nevera un pyrex con ellos en alguna de las preparaciones anteriores.


Hace un mes, más o menos, fuimos a cenar al Maria Castaña y en su carta leímos "mexillóns rebozados" y los probamos y encontré otra manera de prepararlos que no se me había ocurrido. Y ahora aquí os los presento.



Fáciles de hacer, rápidos y sin ninguna ciencia en su elaboración pasan ya a ser de esos "socorridos platos" para siempre.
Nosotros los hemos tomado con unas gotas de limón, pero con una salsita de tomate y un arrocito blanco lo convertimos en un primer plato bien bueno.




ELABORACIÓN:


  • Abrir los mejillones al vapor y reservar quitados de las conchas.
  • Pasarlos por harina y huevo y freír en aceite bien caliente.
  • Servir con limón.

viernes, 19 de marzo de 2010

RISOTTO CON MEJILLONES




He de confesar que es el primer risotto que hago, y esto lo digo con rubor, porque parece que el risotto es un plato bastante común y sin ninguna ciencia. No estoy de acuerdo para nada. Encontrar el punto en un arroz es algo bastante "personal". Hay quien prefiere el arroz suelto, otros caldoso, pero el risotto tiene un punto especial, cremoso diría.





Así que con mi paquete de arroz arborio, comprado hace unos 6 meses en la despensa y la ayuda de un magnífico libro de Benoït Witz sobre risottos, me aventuré a realizar mi expedición a este mundo magnífico del arroz. También he de decir que no fue vagancia, sólo falta de tiempo para cocinar como me gusta: con calma, organización y consciente de cada paso que doy.


¿Por qué empezar con un risotto de mejillones es bien sencillo: siento pasión confesable por este molusco. Tanto al vapor, en arroces, en croquetas, brochetas o rebozados o a la Villeroy, en empanadas, etc. me encantan. Soy una incondicional de todo plato que lo lleve como ingrediente.

Aunque pueda parecer por la explicación que la cosa es complicada, nada más lejos de la realidad. Eso sí, debemos tener todo bien pesado y preparado cerca para ir cumpliendo el paso a paso. Aunque no hice las fotos de todo el proceso, pues, porque ni me dí cuenta, veréis que con organización se resuelve fácilmente.


Allá vamos. Espero que os gusta si lo hacéis. Yo, por lo de pronto pienso repetir más a menudo los muchos otros risottos que se pueden hacer: con pescado, setas (éste será el próximo), pollo, algas, etc.



INGREDIENTES:


Empezaremos haciendo la guarnición de mejillones y preparar el caldo vegetal y el fumet (para l@s más vag@s o con poco tiempo, existen en el mercado bricks de los mismos. Aunque tod@s estamos en que como los hechos en casa nada de nada) necesitaremos:



  • 1 kg de mejillones
  • 1 chalota pequeña
  • 1 diente de ajo
  • 1 manojo de perejil
  • 10 gr de mantequilla
  • 2 cucharadas soperas de aceite de oliva
  • 80 ml vino blanco seco



Para el risotto en sí, nos harán falta:

  • 180 gr de arroz especial para risotto ( yo he empleado arborio de Cecca, pero si tenéis carnaroli o vianole os van estupendo también; son las tres clases consideradas como arroz de gama alta).
  • 1 litro de caldo vegetal (hecho con agua, zanahorias, chalota, apio, cebolla, puerros, laurel, hinojo, tomillo fresco, pimientas blanca y negra en grano y champiñones)
  • 1 litro de fumet de pescado (preparado con espinas de pescado que tenía congelado (rape , hierbas aromáticas, agua y vino blanco)
  • 30 gr de mantequilla
  • 40 gr de cebolla blanca
  • 100 gr de nata para montar (sólo usaremos 30 gr)
  • 1 cucharada sopera de aceite de oliva
  • 80 ml de vino blanco seco




Los risottos de pescado o marisco no llevan Parmesano, por si lo echáis en falta.



ELABORACIÓN:



Yo preparé la víspera la guarnición, el caldo y el fumet de pescado.

  • Comenzamos limpiando bien los mejillones y dejándolos en un cuenco con agua fría.
  • Pelamos la chalota y la picamos.
  • Aplastamos el diente de ajo con piel con la ayuda de un cuchillo.
  • Deshojamos el perejil, picamos las hojas y reservamos . Guardamos unos 5 tallos y los picamos.
  • En una cazuela grandecita ponemos los 10 gr de mantequilla y una cucharada sopera de aceite. Añadimos la chalota, el ajo y los rabitos del pereijil picados y dejamos que sude un minuto a fuego fuerte.
  • Añadimos los mejillones, rocíamos con el vino y tapamos unos 30 segundos. Destapamos, removemos y dejamos que abran.
  • Los escurrimos conservando todo el líquido bien filtrado.
  • Quitamos los mejillones de las conchas, los colocamos en un bol y los rocíamos con una cucharada del jugo filtrado, una cucharada de aceite de oliva y las hojas de perejil picado que teníamos reservadas.
  • Al mismo tiempo que todo el proceso anterior, en dos ollas iban cociendo las verduras y el pescado por separado para después de unas dos horas, filtrar bien, reservar y una vez frío refrigerar tapados.


Aquí es donde yo terminé mi faena la víspera, guardando todo, bien tapado, en la nevera. Y así al día siguiente sólo tuve que:

  • Mezclar el caldo vegetal con el fumet, colando todo bien y lo puse al fuego. Este caldo-fumet será el líquido con el que vamos a ir mojando el arroz, por lo tanto tiene que estar bien caliente para que no frene la cocción del mismo.
  • Aparte, pelamos y picamos la cebolla, cortamos la mantequilla en trozos y batimos la nata hasta que quede ligeramente cremosa, no tiene que estar montada del todo. Y empezamos con el risotto:
  • En una cazuela, fundimos 10 gr de mantequilla con una cucharada sopera de aceite.
  • Añadimos la cebolla y dejamos que sude, pero que no se dore.
  • A fuego medio añadimos el arroz. Dejamos que coja un color nacarado precioso, la grasa de la mantequilla y el aceite serán los responsables, así que removemos bien para que se impregnen bien los granos. Si vemos que necesitamos más grasa, echamos un poquito de mantequilla más.
  • Regamos con los 80 ml de vino blanco seco y dejamos que reduzca.
  • Cubrimos con la mezcla de caldo-fumet y desde este momento no pararemos de remover y de ir añadiendo más líquido hasta que el arroz esté en su punto. Es fundamental que el arroz esté siempre húmedo y que la última incorporación de líquido sea del jugo de los mejillones.
  • En todo el proceso, desde que cubrimos el arroz con la mezcla hasta el final, deberían pasar unos 20 minutos. A mí me llevó un poquito más. Tal vez, tenía el fuego bajo de más. Eso sí, no podéis dejar de remover bien, para que el arroz suelte todo el almidón y se humedezca con los caldos.
  • Retiramos del fuego y añadimos los 20 gr de mantequilla restantes, con energía y 30 gr de nata semi-montada y procedemos de igual manera.
  • Calentamos los mejillones reservados unos segundos y emplatamos.Si queremos, podemos ligar el jugo de los mejillones con un poquito de mantequilla y rocíamos el risotto al final del emplatado.


También podemos optar por presentar en vasitos





viernes, 19 de septiembre de 2008

CROQUETAS DE MEJILLONES






Sigo con el mismo tema de la entrada anterior: MEJILLON.


Es que se debería hacer una oda al mejillón por todo lo que aporta, por su sabor y por su facilidad para incorporarlo en cantidad de recetas.



Hoy toca Croquetas de Mejillones. Buenísimas y ricas. Las comparto.



INGREDIENTES:

  • 1 kg y medio de mejillones
  • 180 gr. mantequilla
  • 180 gr. harina
  • 1 ltr. leche
  • Sal, pimienta blanca, nuez moscada
  • Harina, huevo batido y pan rallado

ELABORACION:

  • Primero limpiamos bien los mejillones y los ponemos en una olla para abrirlos al vapor. Reservamos bien escurridos y fríos. Después los picamos.
  • A continuación preparamos una bechamel derritiendo primero la mantequilla, agregamos la harina y removemos bien con las varillas.
  • Cuando estén bien integradas añadimos los mejillones picados y rehogamos un minuto.
  • Con ayuda de un cazo incorporamos la leche, que debe estar muy caliente. Y con una espátula, vamos removiendo hasta conseguir una masa que no esté ni muy dura ni muy blanda.
  • Rectificamos de sal, añadimos la pimienta blanca y la nuez moscada.
  • Echamos la masa en un tupper o en una fuente y la cubrimos en caliente con papel film para que no se forma costra.
  • Cuando haya enfríado formamos las croquetas. Las pasamos por harina, huevo batido y pan rallado y freímos en aceite de oliva bien caliente.








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